Capítulo 2 La República de Hierro: La Conquista de los Dioses Roma había nacido entre la sangre de dos hermanos. Ahora estaba a punto de descubrir algo mucho más poderoso que las espadas. La conquista. Durante generaciones, la joven república había luchado por sobrevivir entre pueblos vecinos que competían por las mismas tierras, los mismos recursos y los mismos dioses. Etruscos al norte. Samnitas en las montañas. Colonias griegas al sur. Tribus galas más allá de los Alpes. Nadie imaginaba que aquella ciudad construida sobre siete colinas terminaría dominando el mundo conocido. Pero Roma poseía una característica que la diferenciaba de sus enemigos. No conquistaba solamente territorios. Conquistaba identidades. Mientras otros pueblos veían extranjeros, Roma veía futuros ciudadanos. Mientras otros pueblos destruían, Roma absorbía. Mientras otros pueblos defendían una cultura, Roma aprendía a apropiarse de ellas todas. Aquella habilidad se convertiría en el arma ...
Capítulo 1 La Ciudad de los Lobos Mucho antes de que las águilas romanas ondearan sobre tres continentes y mucho antes de que emperadores y pontífices reclamaran autoridad sobre millones de personas, Roma no era más que un pequeño asentamiento rodeado de colinas, bosques y pantanos a orillas del río Tíber. Como ocurre con muchas civilizaciones antiguas, sus orígenes se encuentran envueltos entre la historia y la leyenda. Según la tradición romana, la ciudad nació gracias a dos hermanos gemelos: Rómulo y Remo. La leyenda cuenta que eran hijos del dios Marte, señor de la guerra, y de una sacerdotisa llamada Rea Silvia. Temiendo que aquellos niños reclamaran el poder, un rey ordenó que fueran abandonados a su suerte en las aguas del Tíber. Sin embargo, el destino parecía tener otros planes. Las corrientes depositaron la cesta de los gemelos cerca de una cueva donde, según la historia, una loba los encontró y los alimentó con su propia leche. Más tarde fueron criados por ...