La franquicia como invasión No llegan con ejércitos. No levantan banderas. No disparan armas. Llegan con logotipos, contratos y sonrisas corporativas. Pero el efecto es igual de profundo: ocupan territorio, moldean culturas, desplazan economías locales y condicionan gobiernos. Así opera hoy la invasión moderna: a través de la franquicia. Cuando una marca extranjera entra a un país, no solo abre un restaurante o un supermercado. Compra tierra, impone cadenas de suministro, introduce hábitos de consumo y reconfigura la economía cotidiana. El comercio local pierde terreno, la producción nacional se debilita y el país receptor comienza a depender de insumos, tecnología y capital externo. No es inversión inocente: es colonialismo económico disfrazado de progreso. El discurso oficial habla de empleo, modernización y crecimiento. Pero detrás de esa narrativa se oculta una transferencia constante de riqueza hacia el país de origen de la marc...
Política religion y su historia porque el que no conoce su historia está condenado a repetirla Geopolítica actual