La caída de los más grandes – Parte II
El origen del poder: los primeros narcos y el pacto silencioso
Antes de los nombres mediáticos, antes de las fugas cinematográficas y los juicios en Nueva York, existió una etapa menos visible pero más estructural: el nacimiento del narcotráfico moderno en México bajo un modelo de control político centralizado.
En los años 70 y 80 el negocio no era un caos fragmentado. Era un sistema vertical que operaba bajo reglas no escritas.
🌵 Los pioneros del poder criminal
Pedro Avilés Pérez – El León de la Sierra
Periodo de influencia: Finales de los 60 – 1978
Considerado uno de los primeros grandes traficantes modernos en Sinaloa. Fue pionero en el uso de aeronaves para transportar droga hacia Estados Unidos.
Su poder no era global, pero sí estratégico: estableció rutas aéreas y conexiones que después serían perfeccionadas por sus sucesores.
Murió en un enfrentamiento con fuerzas federales en 1978. Su caída abrió la puerta a una nueva generación más ambiciosa.
Rafael Caro Quintero
Periodo de auge: 1975 – 1985
Co-fundador del Cártel de Guadalajara. Durante los años 80 controló enormes plantíos de marihuana en Chihuahua y Sonora.
El asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena en 1985 marcó un punto de quiebre en la relación México–Estados Unidos.
Fue detenido ese mismo año. Décadas después recuperó su libertad por fallos judiciales y posteriormente volvió a ser recapturado.
Su historia es ejemplo de cómo las decisiones judiciales y políticas influyen en la narrativa criminal.
Ernesto Fonseca Carrillo – Don Neto
Periodo de influencia: 1970s – 1985
Socio clave en el Cártel de Guadalajara. Representaba el vínculo tradicional, el operador discreto con conexiones políticas regionales.
Su detención en 1985 fue parte de la presión diplomática tras el caso Camarena.
Miguel Ángel Félix Gallardo – El Jefe de Jefes
Periodo de control: 1980 – 1989
El verdadero arquitecto del modelo moderno. Bajo su mando se centralizó el tráfico de cocaína colombiana que cruzaba por México hacia EE.UU.
Se le atribuye la creación de un sistema de “plazas”, donde cada región tenía un responsable bajo una estructura jerárquica.
Fue detenido en 1989. Sin embargo, múltiples investigaciones periodísticas documentaron que durante años siguió influyendo desde prisión.
Su caída fragmentó el sistema en lo que después serían los cárteles de Sinaloa, Tijuana y Juárez.
📜 ¿Relación con el gobierno y militares?
Diversas investigaciones académicas y periodísticas han documentado que durante el régimen de partido hegemónico (PRI del siglo XX), el narcotráfico operaba bajo un esquema de control político.
No era una guerra abierta.
Era administración.
Se ha documentado que:
Autoridades federales conocían la ubicación de plantíos.
Existían acuerdos informales de protección a cambio de pagos.
Algunos cuerpos policiacos y militares participaron en operativos selectivos contra grupos que rompían reglas no escritas.
El periodista Anabel Hernández y el historiador Luis Astorga han señalado que el narcotráfico en México creció bajo una lógica de tolerancia regulada, donde el Estado no necesariamente era ajeno, sino árbitro.
Esto no significa que todo el aparato estatal estuviera involucrado, pero sí que existía una estructura de corrupción que permitía estabilidad criminal.
Cuando ese equilibrio se rompió en los años 90, comenzó la guerra abierta que conocemos hoy.
⚖️ Del control al caos
Lo que en los 80 era una pirámide controlada, en los 2000 se convirtió en un archipiélago de grupos armados.
La diferencia entre los primeros capos y los actuales no solo fue el volumen de dinero, sino el modelo:
Antes:
📌 Centralización
📌 Negociación política
📌 Bajo perfil mediático
Después:
📌 Fragmentación
📌 Militarización
📌 Violencia pública y propaganda
La caída de los primeros líderes no destruyó el negocio. Lo descentralizó.
Y esa descentralización creó monstruos más difíciles de contener.
🔎 Los primeros narcos poderosos no solo construyeron rutas de droga. Construyeron un sistema híbrido entre ilegalidad y poder político.
Entender esa etapa es clave para comprender por qué cada “gran captura” parece histórica… pero el fenómeno continúa.
Porque el problema nunca fue solo un hombre.
Fue la estructura.
Y si el pasado nos enseña algo, es que cuando un modelo cae… otro lo reemplaza.
📚 Fuentes base para este artículo:
Astorga, Luis – El siglo de las drogas en México
Hernández, Anabel – Los señores del narco
Grillo, Ioan – El Narco: Inside Mexico’s Criminal Insurgency
En la siguiente entrega exploraremos cómo la transición política del año 2000 cambió el equilibrio criminal y dio paso a la guerra frontal.
La historia apenas comienza.
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