Democracia donde brota petróleo
Durante décadas, Estados Unidos ha intervenido militar o políticamente en regiones estratégicas del planeta bajo el discurso de la “defensa de la democracia”. Sin embargo, al revisar el mapa energético mundial, aparece un patrón incómodo: muchas de esas intervenciones coinciden con territorios ricos en petróleo.
En 1953, la CIA participó en el derrocamiento del gobierno democrático de Irán después de que su presidente nacionalizara el petróleo. En 2003, la invasión de Irak se justificó con armas de destrucción masiva que nunca aparecieron, pero sí aseguró control estratégico sobre una de las mayores reservas petroleras del mundo.
En Afganistán, más allá del combate al terrorismo tras 2001, el territorio era clave como corredor energético entre Asia Central y el océano Índico. Y en Venezuela, país con las mayores reservas probadas del planeta, la presión política y económica ha coincidido con intentos de reconfigurar su modelo energético y su alineación geopolítica.
La narrativa oficial habla de libertad. Los mapas energéticos hablan de recursos.
La pregunta es inevitable: ¿la democracia llega primero… o llega después del petróleo? 🛢️🌎⚖️
Entre Ceja y Oreja.
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