Gustavo Díaz Ordaz: ¿el presidente más incomprendido de México?
Pocas figuras de la historia mexicana generan tanta controversia como Gustavo Díaz Ordaz. Para muchos, su nombre quedó sepultado bajo la sombra de Tlatelolco. Sin embargo, existe otra lectura de la historia que rara vez aparece en los libros escolares: la del presidente que encabezó uno de los periodos de mayor crecimiento económico, estabilidad monetaria y expansión de infraestructura que haya vivido México.
Durante su gobierno, México aún se encontraba dentro del llamado "Desarrollo Estabilizador", una etapa en la que la economía crecía a tasas que hoy parecen inalcanzables. El país mantenuvo estabilidad financiera, baja inflación y una deuda externa manejable en comparación con las décadas posteriores. Diversos estudios económicos siguen identificando los años sesenta como parte de los años del llamado "milagro mexicano".
Mientras gran parte del mundo latinoamericano sufría crisis recurrentes, México construía carreteras, hospitales, universidades y proyectos de infraestructura que impulsaban el crecimiento nacional. Para muchos analistas, el deterioro económico más severo llegaría después, durante la década de 1970, cuando aumentaron los desequilibrios fiscales, la inflación y el endeudamiento.
La pregunta incómoda es esta: ¿la historia juzgó a Díaz Ordaz únicamente por el 2 de octubre de 1968?
La versión oficial durante décadas convirtió a un solo hombre en símbolo absoluto de la tragedia. Sin embargo, historiadores, periodistas e investigadores han debatido durante años el papel que desempeñaron distintos actores políticos de la época, incluyendo funcionarios que posteriormente ocuparían la presidencia. El debate continúa abierto y lejos de estar cerrado.
Lo que resulta innegable es que, al abandonar el poder, Díaz Ordaz dejó un país con indicadores económicos que muchos gobiernos posteriores no lograron igualar. El contraste entre la estabilidad de los sesenta y las crisis que vendrían después alimenta una pregunta incómoda para la narrativa tradicional:
¿Fue Gustavo Díaz Ordaz el peor presidente de México o uno de los más eficaces cuya imagen quedó definida por el episodio más oscuro de su sexenio?
La respuesta probablemente dependa menos de la historia oficial y más de la disposición de cada generación para revisar los hechos sin prejuicios.
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